¿Un asesino nace o se hace? Hace no mucho leí algo sobre el tema, sobre el hecho de que gente normal y corriente se pueda convertir en asesino de la noche a la mañana por un motivo concreto: celos, dinero, venganza... y que ese tipo de asesinos es el que más abunda. No hace falta ser un psicópata para que algo nos altere y lleguemos a matar. Y en eso se centran Nieves Abarca y Vicente Garrido en este último libro protagonizado por la inspectora de policía Valentina Negro y el criminólogo Javier Sanjuán.
La historia en la que se centra el libro tiene como protagonistas a una serie de escritores durante la semana Negra de Gijón y la de A Coruña. De camino a la primera, una escritora de novela negra es violada y asesinada en un "tren negro" en el que viajan todos los participantes de las jornadas y en la segunda otro de los escritores invitados aparece también asesinado de manera brutal y denigrante. Esta vez, Valentina Negro no sólo contará con la ayuda de Sanjuán sino también con la de Ignacio Bernabé, un policia de Gijón por el que se verá atraída, con la consiguiente tensión amorosa-sexual, lo que en cierta manera hará peligrar la relación entre la inspectora y Sanjuán. Pero además de la trama central, también recuperamos a un personaje del pasado, un violador de niñas llamado Albelo que sale de la cárcel ayudado por Pedro Mendiluce- un empresario que es lo peor de lo peor (hay una escena en una limusina que me ha puesto mala malísima). Albelo, con la ayuda de Mendiluce, cambia su apariencia física gracias a la cirugía estética y tiene como único objetivo vengarse de Valentina Negro y matar a Marta, la hija de la jueza que metió a Pedro Mendiluce en la cárcel en un episodio anterior.
Pero el libro no es sólo esto. Hay literatura dentro de la literatura ( esas citas de Hamlet, que yo adoro), hay reflexiones sobre la escritura, poesía, chascarrillos entre escritores- me pregunto si será así en la realidad, si los escritores de novela negra, en este caso, se llevarán bien, mal, tendrán líos, se criticarán unos a otros, sentirán celos y envidia, en definitiva, si actuarán un poco como aparece en el libro. También hay violencia, menos que otras veces, o quizá yo no la he apreciado tanto, aunque los asesinatos siguen siendo macabros, duros, y en cierta manera, artísticos, lo que le da un toque. E intriga y acción.
Creo que este libro es más reposado, o quizá yo lo he leído más reposada porque no podía leer mucho al día. Me ha parecido más profundo, con acción, como he dicho antes, pero sin que llegue a abrumar, sin tantos datos, más reflexivo. Con malos que pueden llegar a tener su corazoncito y por los que incluso puedes llegar a sentir lástima o algo similar y buenos que pueden llegar a sentir un odio tan fuerte dentro que les hace cambiar completamente. Con personas que hacen trampas y se sirven del trabajo y esfuerzo de otros para triunfar. Con dudas sobre las relaciones y miedo ante ellas y con una Valentina Negro que sigue siendo guapísima de la muerte (al igual que las demás féminas), pero sin que se haga tanto hincapié en esa perfección (de hecho me ha sorprendido gratamente saber que los nervios le causan un eccema en la piel- no porque me alegre, pobre Valentina, sino porque me parece mucho más real).
Bien escrito, ágil, con buen ritmo, una trama interesante, con reflexiones, repleto de citas literarias estupendas, con personajes convincentes, entretenido e incluso independiente, porque aunque aparecen personajes del pasado, tampoco es necesario haberse leído los anteriores, aunque yo creo que siempre es mejor empezar por el principio, por lo menos en estos casos, para ver la evolución de los personajes, de las relaciones e incluso de los escritores.
Por cierto, me encanta la foto de las vías del tren.
Título: Los muertos viajan deprisa
Autor: Nieves Abarca y Vicente Garrido
Editorial: B
ISBN: 9788466657815
Páginas: 446